¿Qué es la hipnosis? Cómo funciona, para qué sirve y qué dice la ciencia
La hipnosis es un fenómeno psicológico en el que una persona puede experimentar un estado de atención particularmente focalizada, acompañado por una mayor capacidad de responder a determinadas sugestiones.
Aunque durante mucho tiempo la hipnosis estuvo asociada con espectáculos, pérdida de control o imágenes de personas cayendo en un sueño profundo, la hipnosis clínica es muy diferente.
En un contexto terapéutico, la hipnosis puede utilizarse como una herramienta para trabajar determinados pensamientos, emociones, percepciones, hábitos y respuestas conductuales.
Pero ¿qué sucede realmente durante la hipnosis? ¿La persona está dormida? ¿Pierde el control? ¿Puede recordar lo ocurrido? ¿Todo el mundo puede ser hipnotizado? ¿La hipnosis funciona para tratar problemas psicológicos o físicos?
En este artículo vamos a responder estas preguntas desde una perspectiva clínica y basada en la evidencia disponible.
¿Qué es exactamente la hipnosis?
La hipnosis puede definirse como un estado o proceso caracterizado por atención focalizada y una mayor respuesta a las sugestiones, dentro de un contexto determinado.
Durante una experiencia hipnótica, la atención puede concentrarse intensamente en determinadas sensaciones, pensamientos, imágenes, recuerdos o instrucciones.
Esto puede hacer que algunos estímulos del entorno pasen temporalmente a un segundo plano.
Un ejemplo cotidiano puede ayudar a entenderlo.
Cuando estás completamente concentrado leyendo un libro, viendo una película o realizando una actividad que requiere mucha atención, podés llegar a notar menos algunos estímulos externos.
La hipnosis utiliza de manera deliberada algunos mecanismos relacionados con la atención, la imaginación y la sugestión.
Sin embargo, hipnosis no significa simplemente estar relajado.
Una persona puede experimentar hipnosis con distintos niveles de relajación, y la experiencia subjetiva puede variar considerablemente de una persona a otra.
¿La hipnosis es estar dormido?
No.
Este es uno de los principales malentendidos sobre la hipnosis.
La palabra puede generar la impresión de que una persona queda dormida o inconsciente, pero durante una experiencia hipnótica generalmente puede escuchar al profesional, comprender lo que está sucediendo y responder cuando sea necesario.
En algunos casos la persona puede sentir una profunda relajación y tener la sensación de estar entre la vigilia y el sueño.
Pero eso no significa que esté inconsciente.
La hipnosis es mejor entendida como un fenómeno relacionado con la atención, la sugestión, la imaginación y la experiencia subjetiva, no como un simple estado de sueño.
¿Qué se siente durante la hipnosis?
No existe una experiencia única.
Cada persona puede experimentar la hipnosis de una manera diferente.
Algunas personas describen:
- relajación;
- sensación de tranquilidad;
- pesadez o liviandad corporal;
- cambios en la percepción del tiempo;
- mayor concentración;
- imágenes mentales más vívidas;
- sensación de distancia respecto de determinados pensamientos;
- cambios en las sensaciones corporales;
- sensación de estar profundamente concentradas.
Otras personas pueden no sentir nada particularmente extraordinario.
Esto también es importante.
No es necesario sentir que se está entrando en un estado extraño para que exista una respuesta hipnótica.
La experiencia puede ser muy sutil.
¿La hipnosis hace perder el control?
No.
La idea de que el hipnotizador puede controlar completamente la mente de una persona pertenece principalmente al imaginario popular.
Durante la hipnosis, la persona no se convierte automáticamente en alguien sin voluntad.
Puede aceptar, rechazar o cuestionar determinadas sugestiones.
La hipnosis tampoco significa entregar el control de la propia conducta al terapeuta.
En un contexto clínico, la participación de la persona es fundamental.
Por eso, una afirmación como:
“Con hipnosis puedo hacer que hagas cualquier cosa”
no representa adecuadamente lo que se conoce actualmente sobre la hipnosis.
¿La persona puede salir de la hipnosis?
Sí.
No existe una necesidad de que el hipnotizador “despierte” mágicamente a la persona.
Una persona puede interrumpir voluntariamente la experiencia.
En un contexto terapéutico, además, el profesional estructura la sesión para comenzar y finalizar el proceso de manera adecuada.
La hipnosis no crea una dependencia física del terapeuta.
¿Todo el mundo puede ser hipnotizado?
Las personas presentan diferentes grados de hipnotizabilidad, es decir, diferentes capacidades o tendencias para responder a las sugestiones hipnóticas.
No todas las personas responden de la misma manera.
Algunas pueden experimentar cambios muy marcados en sus percepciones o sensaciones, mientras que otras presentan respuestas más leves.
La motivación, las expectativas, la capacidad de concentración y otros factores pueden influir en la experiencia.
Por eso no es correcto afirmar que absolutamente todas las personas responderán de la misma manera.
¿La hipnosis funciona aunque la persona no crea en ella?
La actitud de la persona puede influir en la experiencia.
No es necesario creer que la hipnosis es algo sobrenatural.
De hecho, la hipnosis no necesita una explicación paranormal.
Sin embargo, acudir completamente en contra del proceso, sin disposición a participar, puede dificultar determinadas experiencias sugestivas.
Una persona puede entender perfectamente qué es la hipnosis y aun así responder a ella.
Por eso, comprender la hipnosis no necesariamente impide experimentarla.
¿Cómo funciona la hipnosis?
No existe una única explicación capaz de describir todos los fenómenos hipnóticos.
La investigación contemporánea considera que intervienen diferentes procesos relacionados con:
- atención;
- expectativas;
- sugestión;
- imaginación;
- percepción;
- regulación cognitiva;
- experiencia subjetiva;
- interacción entre el contexto y la respuesta individual.
La hipnosis puede modificar la manera en que una persona experimenta determinados estímulos.
Por ejemplo, las sugestiones hipnóticas pueden utilizarse para modificar la percepción del dolor, la ansiedad ante determinados procedimientos o determinadas respuestas emocionales.
La investigación neurocientífica también ha estudiado los cambios asociados a la hipnosis mediante técnicas de neuroimagen y otros métodos.
Esto no significa que exista un “interruptor cerebral de la hipnosis”.
La experiencia es bastante más compleja.
¿Qué es una sugestión hipnótica?
Una sugestión es una comunicación diseñada para facilitar determinados cambios en la experiencia o en la respuesta de una persona.
Puede estar relacionada con sensaciones, pensamientos, imágenes o comportamientos.
Por ejemplo, durante una intervención puede utilizarse una sugestión orientada a favorecer una sensación de calma.
La sugestión no equivale necesariamente a una orden.
En determinados enfoques, como el desarrollado por Milton Erickson, pueden utilizarse formas indirectas de lenguaje, metáforas y diferentes estrategias comunicacionales.
¿Qué diferencia hay entre hipnosis e hipnosis clínica?
La hipnosis es el fenómeno o procedimiento.
La hipnosis clínica se refiere a su utilización dentro de un contexto profesional con objetivos terapéuticos.
Esto es fundamental.
No es lo mismo una demostración de hipnosis realizada como entretenimiento que utilizar técnicas hipnóticas dentro de un proceso terapéutico.
En la hipnosis clínica puede trabajarse, dependiendo del caso, sobre objetivos relacionados con:
- ansiedad;
- estrés;
- dolor;
- determinados hábitos;
- miedos;
- fobias;
- sueño;
- preparación para procedimientos;
- manejo de determinadas experiencias emocionales;
- abandono del tabaco.
La evidencia científica no es igual para todas estas aplicaciones.
Por eso, una práctica profesional responsable debe diferenciar entre aquello que tiene evidencia científica y aquello que todavía se encuentra en investigación.
¿Para qué sirve la hipnosis?
La investigación científica ha estudiado la hipnosis en numerosas áreas.
Uno de los campos con evidencia especialmente interesante es el manejo del dolor.
Una revisión de 2024 que reunió 49 metaanálisis y 261 estudios primarios encontró resultados favorables para diferentes aplicaciones de la hipnosis, con evidencia particularmente relevante en dolor y procedimientos médicos. También señaló una considerable heterogeneidad entre estudios y diferentes niveles de calidad metodológica.
La hipnosis también ha sido investigada para:
Ansiedad
Puede utilizarse como herramienta para trabajar determinados componentes relacionados con ansiedad y estrés.
Dolor
Es una de las áreas donde existe una literatura científica considerable sobre el uso terapéutico de la hipnosis.
Procedimientos médicos
Puede ayudar a algunas personas a manejar ansiedad, dolor y estrés relacionados con determinados procedimientos.
Dejar de fumar
La hipnosis se ha estudiado como herramienta para ayudar a abandonar el consumo de tabaco.
Sin embargo, los resultados son mixtos y todavía no está demostrado que sea superior a otros tratamientos.
Hábitos
También se utiliza en algunos abordajes orientados a modificar determinados patrones conductuales.
Sueño
La hipnosis puede incorporarse en algunos tratamientos relacionados con dificultades del sueño, aunque nuevamente la evidencia depende de la condición específica y del tipo de intervención.
¿La hipnosis es efectiva?
Esta pregunta no tiene una respuesta única.
La hipnosis no es un tratamiento universal.
Su efectividad depende de factores como:
- el problema que se intenta tratar;
- la persona;
- la intervención concreta;
- la experiencia del profesional;
- el contexto;
- las expectativas;
- la cantidad y calidad de las sesiones;
- la combinación con otras estrategias.
La investigación científica ha encontrado resultados favorables en determinadas áreas, pero no significa que la hipnosis sea eficaz para cualquier problema.
Una revisión de múltiples metaanálisis publicada en Frontiers in Psychology encontró efectos favorables en distintas aplicaciones, pero también destacó la heterogeneidad de los resultados y la necesidad de más investigaciones rigurosas.
Por eso es preferible hablar de aplicaciones específicas de la hipnosis que cuentan con distintos niveles de evidencia, en lugar de afirmar simplemente que “la hipnosis funciona”.
¿La hipnosis puede cambiar los recuerdos?
Este es un tema especialmente delicado.
La hipnosis puede aumentar la vividez o confianza subjetiva de determinados recuerdos, pero una sensación de mayor claridad no significa necesariamente que el recuerdo sea más exacto.
Por este motivo, la hipnosis no debería utilizarse como una herramienta para intentar recuperar supuestos recuerdos ocultos y asumir automáticamente que aquello que aparece durante una sesión representa un acontecimiento real.
La memoria humana es reconstructiva y puede verse influida por diferentes factores.
Por eso, las experiencias obtenidas mediante hipnosis deben interpretarse con prudencia.
¿La hipnosis puede hacer que una persona diga la verdad?
No existe una garantía de que la hipnosis permita descubrir si alguien está diciendo la verdad.
Tampoco debería utilizarse como una especie de detector de mentiras.
Una persona hipnotizada sigue siendo susceptible a errores de memoria, interpretaciones y sugestiones.
Por eso, la hipnosis no constituye un método fiable para determinar la veracidad de un recuerdo o una declaración.
¿La hipnosis es peligrosa?
Cuando se utiliza de manera adecuada por un profesional formado y dentro de un contexto apropiado, la hipnosis generalmente se considera una intervención de bajo riesgo.
Sin embargo, eso no significa que cualquier persona pueda utilizarla indiscriminadamente para cualquier problema.
La evaluación previa es importante.
Además, determinadas condiciones requieren especial cuidado y pueden necesitar evaluación o tratamiento por profesionales de la salud.
La hipnosis clínica tampoco debería utilizarse para reemplazar atención médica, psicológica o psiquiátrica cuando esta sea necesaria.
¿La hipnosis es lo mismo que la meditación?
No.
Aunque pueden compartir algunos elementos relacionados con la atención y la relajación, son procedimientos diferentes.
La meditación comprende diferentes prácticas y tradiciones, mientras que la hipnosis implica generalmente una interacción de atención focalizada y sugestión.
Una persona puede meditar sin estar siendo hipnotizada y puede experimentar hipnosis sin realizar una práctica de meditación.
¿La hipnosis es una terapia?
Es más preciso decir que la hipnosis puede ser una herramienta utilizada dentro de un proceso terapéutico.
Esto permite evitar una confusión frecuente.
La hipnosis por sí sola no constituye automáticamente un tratamiento completo para cualquier problema.
Por ejemplo, una intervención para ansiedad puede requerir evaluación, psicoeducación, modificación de determinados patrones de pensamiento y conducta, técnicas de regulación emocional y otras estrategias.
La hipnosis puede incorporarse cuando resulta apropiada.
Hipnosis directa e hipnosis ericksoniana
Existen diferentes formas de utilizar la hipnosis.
En algunos enfoques se emplean sugestiones más directas.
En otros, como la llamada hipnosis ericksoniana, pueden utilizarse metáforas, lenguaje indirecto y estrategias adaptadas a la persona.
No existe evidencia suficiente para afirmar que una modalidad sea universalmente superior a todas las demás.
Lo importante es que la técnica tenga un objetivo claro y sea adecuada para la persona y el problema que se intenta abordar.
¿Cuánto dura una sesión de hipnosis?
La duración depende del objetivo y del método utilizado.
Una sesión puede incluir varias etapas:
- entrevista inicial;
- definición del objetivo;
- explicación del procedimiento;
- preparación;
- inducción o focalización;
- intervención hipnótica;
- retorno progresivo a la actividad habitual;
- conversación posterior.
Por eso, una sesión de hipnosis clínica no debería reducirse simplemente a “cerrar los ojos y escuchar una grabación”.
Existe un proceso previo y posterior que puede ser tan importante como la experiencia hipnótica.
¿Se puede hacer hipnosis online?
En determinadas situaciones, sí.
La hipnosis online puede realizarse mediante videollamada cuando las características del caso permiten utilizar esta modalidad.
La persona permanece en un espacio privado y puede realizar el proceso desde su casa.
Sin embargo, no todos los casos son necesariamente adecuados para una modalidad online.
La conveniencia debe evaluarse individualmente.
Hipnosis clínica en CESPHA
En CESPHA, la hipnosis clínica se plantea como una herramienta terapéutica que puede integrarse con diferentes estrategias según las necesidades y objetivos de cada persona.
El enfoque busca alejarse de la imagen de la hipnosis como espectáculo, pérdida de control o fenómeno misterioso.
La hipnosis puede utilizarse dentro de un proceso profesional para trabajar objetivos específicos, siempre considerando sus alcances y limitaciones.
La atención puede realizarse también mediante modalidad online cuando el caso resulta adecuado.
El objetivo no es prometer resultados imposibles, sino utilizar las herramientas disponibles de manera responsable y adaptada a cada persona.
La hipnosis no reemplaza la atención de médicos, psicólogos, psiquiatras u otros profesionales de la salud cuando esta sea necesaria. Ante una urgencia médica o psicológica, corresponde recurrir a los servicios de emergencia o profesionales correspondientes.
Preguntas frecuentes sobre la hipnosis
¿Qué es la hipnosis en palabras simples?
Es un proceso en el que la atención se focaliza intensamente y la persona puede responder de determinadas maneras a las sugestiones. Puede utilizarse con objetivos terapéuticos.
¿La hipnosis es dormir?
No. Aunque algunas personas sienten relajación o somnolencia, durante la hipnosis normalmente permanecen conscientes y pueden escuchar al profesional.
¿Se pierde el control durante la hipnosis?
No. La hipnosis no significa entregar completamente el control de la conducta a otra persona.
¿Todo el mundo puede ser hipnotizado?
Las personas tienen diferentes niveles de respuesta a la hipnosis. Algunas responden mucho y otras menos.
¿La hipnosis funciona realmente?
La evidencia científica indica que puede ser útil en determinadas aplicaciones, pero su eficacia depende del problema y del tipo de intervención. No es una solución universal.
¿La hipnosis sirve para dejar de fumar?
Puede ayudar a algunas personas, aunque la evidencia específica sobre abandono del tabaco es mixta. No debería garantizarse un porcentaje de éxito.
¿La hipnosis sirve para la ansiedad?
Puede utilizarse como herramienta dentro de determinados abordajes para ansiedad y estrés, pero la intervención debe adaptarse a cada caso.
¿La hipnosis puede hacer olvidar cosas?
No debería utilizarse con el objetivo de borrar recuerdos. Además, la hipnosis puede influir en la vividez o confianza subjetiva de recuerdos sin garantizar que sean exactos.
¿La hipnosis es científica?
La hipnosis ha sido estudiada científicamente durante décadas. Existen investigaciones y metaanálisis sobre sus aplicaciones clínicas, aunque el nivel de evidencia varía según el problema estudiado.
Conclusión: ¿qué es realmente la hipnosis?
La hipnosis es un fenómeno psicológico relacionado con la atención focalizada, la sugestión y cambios en la experiencia subjetiva.
No es dormir.
No es magia.
No significa perder el control.
Y tampoco es una solución automática para cualquier problema.
La investigación científica ha encontrado aplicaciones prometedoras y evidencia favorable en determinadas áreas, especialmente en el manejo del dolor y algunos procedimientos médicos. Sin embargo, la eficacia depende de la condición tratada, de la persona y del tipo de intervención.
La mejor manera de entender la hipnosis clínica es como una herramienta terapéutica que puede utilizarse dentro de un abordaje profesional e individualizado.
Más que preguntarnos simplemente si la hipnosis “funciona”, la pregunta correcta es:
¿Para qué problema puede ser útil la hipnosis, en qué persona y bajo qué condiciones?
Esa perspectiva permite comprender la hipnosis de una manera mucho más realista: sin mitos, sin promesas exageradas y sin necesidad de recurrir a explicaciones sobrenaturales.